¨ Las Ideas Democráticas¨ Parte I
A pesar del nacimiento en Atenas a.C, desde el punto de vista
filosófico las ideas democráticas en el mundo todavía podían considerarse como
restrictivas.
Con el desarrollo de las ideas políticas, la democracia llegó
a convertirse en un sistema de gobierno, utilizado por la mayoría. Y esta
mayoría es lo que consagra el principio de la soberanía popular. Por lo tanto:
el gobierno de los iguales. Es en este gobierno de los iguales donde funciona
el mecanismo legal y administrativo de cualquier país. Como es el caso ahora de
Inglaterra que no ha querido seguir formando parte de la Unión Europea.
Sin embargo, es una obligación mencionar al sistema
Republicano si se pretende filosofar sobre la democracia. El republicanismo
propicia que la democracia funcione en
la realidad práctica, favorece la interacción de la división de los poderes
administrativos nacionales, garantiza los derechos y libertades esenciales de los
ciudadanos y el respeto hacia los mismos entre otras cosas.
El Republicanismo nace en Roma. Su surgimiento fue limitado,
porque emergió para la participación exclusiva de los Patricios. Con la
diferencia de que los plebeyos fueron conquistando paso a paso su participación
política.
Mundialmente marcó una huella en el aspecto político, pues
quedó traducido para el mundo como DEMOCRACIA: el gobierno del pueblo y
REPUBLICA: asuntos del pueblo. Ambos sistemas como consecuencia del agotamiento
de los pueblos en cuanto al mandato de los reyes.
En una República la democracia es vital. No puede ser
imperativamente desvalorizada. Por ejemplo, el Jefe de Estado ejerce su cargo
por un período de tiempo predeterminado por la democracia. Si es al mismo
tiempo el Jefe de Gobierno es porque entonces la República en cuestión tiene en
realidad un sistema de gobierno Presidencial. Este tipo de régimen propicia al
Presidente un poder más allá de lo que es habitual en una Democracia.
En la contemporaneidad la Democracia y sus teorías juegan un
papel tan vital en la sociedad que se convierte en la regla de ¨la mayoría¨. El
derecho de la mayoría no puede ser ignorado, cuando la Ley protege los derechos
más elementales. La posición mayoritaria y sus propuestas, sus pretensiones y
los de las minorías, cuando realizan el ejercicio de la Democracia deben ser
atendidos por derecho intransferible de las necesidades de la población.
Dentro del funcionamiento correcto de una democracia se
incluye la periodicidad de los cargos, la publicidad de los actos del gobierno,
la soberanía de la Ley, el respeto y la atención a las ideas propuestas de
mayorías, minorías y grupos religiosos, la igualdad ante la Ley y otros
aspectos que hacen que una verdadera República proteja al ciudadano frente al
Estado, evitando que las mayorías circunstanciales cometan abusos contra las
minorías.
Tanto la concepción de la Democracia como de la República
están basadas en los conceptos de participación popular. Aunque las Democracias
actuales combinan sus teorías con la tradición republicana y el Estado de
Derecho, ningún gobierno democrático es absoluto para siempre. La vigencia de
la Ley debe alcanzar tanto a gobernantes como a gobernados, ya que la
preponderancia de la Ley y su atemporalidad son partes de las ideas
republicanas que atiende al gobierno público, para el bien común y no para un
solo sector. El sistema republicano se opone a la concentración de poder en una
sola persona o institución de poder y su perpetuidad con el tiempo. En su
teoría fundamental lo que prevalece es la Ley, o sea, el gobierno de las Leyes,
asegurando con ello el imperio de la Democracia.
La legitimidad de un gobierno se mide por el consentimiento
de los gobernados, que retienen para sí el poder legislativo y a quién habría
de designar para ejecutar sus leyes.
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